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domingo, 6 de octubre de 2019

Tony Vilaplana – Grandes Exitos (1962-1965)






Formato: MP3
Bitrate: 320 Kbps
Tamaño Rar: 71,68 MB

Como casi todas las de la época, la historia se inicia con un adolescente que escucha la radio -los tocadiscos eran un lujo inalcanzable para las familias obreras- y sigue con atención las canciones de Elvis Presley y de Paul Anka. El muchacho de la radio es Antonio Vilaplana, vive en Sabadell y desde los 14 años trabaja en una fábrica textil. Sus compañeros de trabajo le animan a presentarse a un concurso de Radio Sabadell, donde llega a finalista, clasificándose para cantar en Radio Barcelona. Allí el locutor Joaquín Soler Serrano le descubre e intercede por él, logrando que la recién creada Vergara, que anda a la busca de nuevos artistas catalanes, le proponga grabar un disco.

Con solo diecisiete años Tony Vilaplana graba en noviembre de 1962 cuatro canciones con un equipo portátil que se instala en el local de ensayos del orfeón del barrio de Gracia, en Barcelona. Una idea de cómo se trabajaba entonces nos la da el dato de que se instaló un micrófono en la habitación de al lado para recoger el sonido del propio local y así conseguir un cierto efecto de eco. La canción principal del EP es una versión cantada del “Sueño de amor”, de Liszt, a ritmo de twist. Del resto del disco, lo único conocido es el cover español de “Retiens la nuit”, uno de los primeros hits del ídolo francés Johnny Hollyday. El disco se distribuye solo en Cataluña y pasa desapercibido. A Madrid llegan unos ejemplares por correo a las emisoras y en el resto de España, nada de nada.

Ya en 1963, graba su segundo EP, que contiene como tema principal una buena versión de la bossa nova “Eso beso”, compuesta por Paul Anka. Este disco ya es mejor distribuido y da a conocer a Tony Vilaplana por todo el país, El joven cantante es reclamado para actuar, pero carece de grupo de acompañamiento, pues los discos han sido grabado por músicos de conservatorio bastante alejados de los gustos del bullanguero público adolescente. 

Busca por Sabadell y forma un grupo con músicos locales de su edad. Claude (guitarra), Santi (bajo), Jacky (batería) y Claudio (piano) que pronto serán bautizados como Los Teen Stars. Con ellos se lanza a numerosas actuaciones en fiestas patronales y universitarias. El equipo era otro problema, sobre todo cuando había que hacer dos actuaciones en un mismo día, ya que el amplificador de bajo consistía en un altavoz de 25 pulgadas dentro de un deposito cilíndrico de uralita, que era preciso trasladar de un local a otro. Estos apaños caseros eran habituales en los conjuntos principiantes de los primeros 60.

A pesar de todas las dificultades, 1963 es un año trepidante en el que Tony y su gente van a grabar cuatro discos y va a presentarse en el Festival de Benidorm, en el que llegara a la final con “Chavala twist”. Entre tanto, va a marcarse pequeños éxitos locales con canciones como “A mi edad” o “Il tangaccio”. Tony incluye en sus actuaciones numerosas versiones en catalán de canciones americanas e italianas, pero graba en castellano.

En septiembre de 1963 va a registrar uno de los primeros discos -tal vez el primero de todos- de rock y twist en catalán con cuatro temas que ya antes había grabado en castellano. Algo que hoy parece inocuo, pero que en aquel momento era comercial y políticamente absolutamente incorrecto, sobre todo porque no se trataba de un airado universitario o de un grupo folclórico los que lo hacían, sino que semejante atrevimiento procedía de un muchacho de dieciocho años que se dedicaba a la canción ligera.

En 1964 va a sacar sus últimos discos con la casa Vergara con el superversionado “Chariot”, canción procedente, vía Francia, del éxito de Petula Clark "I will follow him" y “Largas noches” como pistas principales.

Ya en 1965 va a pasar a otro sello catalán, Concentric, con el que grabará varios microsurcos bajo el apelativo de Tony, pasando al catalán los éxitos foráneos. Estos postreros discos se distribuyen solo en Cataluña y constituyen hoy rarezas discográficas inencontrables, incluso para los sabuesos de lafonoteca.

En 1966 a Antoni le toca hacer la mili y esto, unido a su falta de proyección nacional, va a contribuir a poner el punto final a su carrera musical. Tony Vilaplana fue uno de los pocos cantantes solistas en un momento y un estilo que parecían patrimonio exclusivo de los conjuntos. Su voz juvenil y fresca, su desenfado y su guapeza pudieron hacer de este humilde sabadellense una de las figuras de la canción española si hubiese tenido detrás una discográfica que lo hubiera cuidado mejor, espaciando y promocionando sus discos a nivel nacional y eligiendo con criterio el repertorio.

Tony nos dejó para siempre en su Sabadell natal en octubre de 2017.



lunes, 30 de septiembre de 2019

Tony Vilaplana 1963 - Eso Beso






Formato: MP3
Bitrate: 320 Kbps
Tamaño Rar: 8,92 MB

Este disco va a correr mejor suerte que el anterior gracias a la popularidad que tuvo en sus distintas versiones su tema principal “Eso beso”, un endiablado y alegre ritmo de bossa nova, cuyo original supuso el relanzamiento de la carrera de Paul Anka. Una canción muy atractiva que conoció bastantes lecturas en la discografía española. Recuerdo una muy buena de Rosalía. Puedes escucharlo en lengua catalana por este mismo cantante en el EP correspondiente.

“El fin” y “Gina” son dos baladas bien interpretadas con letras románticas en las que el cantante se defiende aceptablemente, a pesar de que lo suyo son los ritmos rápidos y los bailes de moda. “Ça c'est le madison” es una lección de este baile en la que Tony nos va guiando en los pasos a ejecutar para ser un perfecto madisonista.



Tony Vilaplana 1962 - Sueño De Amor En Twist





Formato: MP3
Bitrate: 320 Kbps
Tamaño Rar: 10,44 MB

Grabaciones realizadas en noviembre de 1962, editadas por Vergara al mes siguiente, destinadas evidentemente a ser bailadas en los guateques que proliferaban en aquellos años. Dos números de twist, un baile que hacía furor, ademas de hacer correr ríos de tinta entre sus detractores y litros de sudor entre sus practicantes. 

Otro tema, dedicado a enseñarnos a bailar madison, una especie de rock lento y sofisticado, rival en las pistas del anterior y, por último, un aire romántico y edulcorado apto para el baile agarrao. De ellos, por su bizarría -como diría alguien que conozco- destacamos ese inefable “Sueño de amor en twist”, que toma un pasaje del inmortal clásico pianístico de Liszt para convertirlo en un disparate bailable.

El acompañamiento en las cuatro canciones encomendado a la típica orquestina de los años 50, con un saxo alto que clava sus incisivos por todas partes, no es el más indicado para este tipo de música, que suena un tanto amanerada con esos arreglos orquestales. Sin embargo, la voz de Tony evidencia que era un chaval que sabia cantar realmente muy bien y entendía a la perfección los gustos de la gente de su edad.

Como curiosidad sobre este disco para estudiosos de la edición musical, es preciso señalar que Vergara no aparece con su logotipo habitual, sino con el primitivo que utilizó en sus primeros meses y que corresponde con el usado en los libros y enciclopedias que editaba esa misma marca.



Tony Vilaplana 1964 ‎– Chariot






Formato: MP3
Bitrate: 320 Kbps
Tamaño Rar: 21,06 MB

Puede que no sea el más atractivo, pero es el EP más completo que Tony Vilaplana hizo con Vergara. Grabado en 1963, fue puesto a la venta a principios del siguiente año. En él encontramos como tema principal “Chariot” o “La tierra”, como también se tituló por aquí. Se trata de una balada épica con coros, orquesta y estribillo grandilocuente. A destacar en su instrumentación el papel de ornamentación de la flauta durante toda la canción. Una melodía que conoció numerosas versiones de gente tan dispar como José Guardiola o Los Top-Son.

“Mi talismán” es un tema pensado para un crooner ligero, que Tony borda, a pesar de no ser nada del otro mundo como composición. Los arreglos le confieren un lejano aire de country sofisticado.

Por la cara B, Vilaplana vuelve a su labor pedagógica sobre bailes modernos, presentándonos el “Limbo rock”, la famosa danza con la que Chuby Checker revalidó de alguna manera su éxito galáctico con el twist. Y precisamente de eso va el último tema del disco: “Contigo twist”.

Aquel adolescente de 1962 demuestra que en solo un año cargado de actuaciones y grabaciones se ha convertido en un cantante estimable, que seguramente con un poco más de apoyo, podría haber sido uno de los primeros ídolos juveniles españoles, pues poseía todo lo necesario para serlo.